domingo, 3 de marzo de 2013

¿Por qué viajar a India?



Durante el primer almuerzo en India, Pedro preguntó en la mesa, ¿Por qué veníamos a la India? Nosotros no llegamos a contestar, pero nos quedamos pensando en eso, y esa noche tuvimos una larga conversación sobre el tema. Partimos por la respuesta que en forma simultanea nos parece la más general, por “la Experiencia de la India” desde una perspectiva sensible. La palabra experiencia espiritual  podría aplicarse pero muchas veces se entiende por ella, esa actitud medio snob, medio falsa, de como andar hablando (más bien delirando) con términos “espirituales”, más que “ver y sentir” las cosas desde una perspectiva que hace que todo sea parte de un fluir continuo y único de conciencia y energía, que es lo que nosotros entendemos por espiritual, pero que no requiere de la repetición de palabras y acciones “misticósmicas” que no nos hagan sentido.   
Pensando en esto, ayer tuvimos una tarde llena de las experiencias que andábamos  buscando. Participamos en una Puja y un Arati al borde del lago de Pushkar, realizado por verdaderos brahmanes, Ravi y su padre, amigos de Pedro. Luego en el templo de su familia, tuvimos el privilegio de escuchar un recital de Sitar y Tabla increíble. Todo encajaba, lo que habíamos hecho antes, el lugar, el sonido, era escuchar y flotar por la deriva de la vida. Es difícil explicar la experiencia, finalmente la reflexión, es como el intento de explicar la experiencia, pero cuando la experiencia ronda la verdadera espiritualidad, siento que las palabras no llegan... de hecho es una buena forma de expresar lo que llamamos espiritual, aquello sobre lo que las palabras no pueden decir... quizás eso es lo que quiere decir, en otra tradición, el Tao te king, cuando dice que el Tao que se dice no es el verdadero tao...

Namaste!!!

miércoles, 26 de diciembre de 2012

Los objetivos del Yoga y el Hatha Yoga en occidente (Entrevista a Pedro Kupfer)

 A continuación reproducimos una entrevista realizada por la revista argentina Yoga+ a Pedro Kupfer. Trata sobre como los objetivos de nuestra práctica van cambiando en la medida en que vamos avanzando. También de como en occidente se suele resumir el Hatha yoga sólo al yoga físico. Creemos que son temas muy interesantes para todos los prácticantes de yoga.

¿Cómo llegaste al Yoga?
 Cuando tenía 13 años de edad, un amigo me presentó un libro de Alan Watts que mencionaba el Yoga y la meditación sobre el mantra Om. Por algum motivo, ese breve texto me llamó la atención sobremanera, y resolví dedicarme a practicar y estudiar el Yoga. Me pareció que era algo noble, un motivo justo y adecuado al cual dedicarle la vida. Ya hace más de treinta años de éso.

- ¿Cómo lo vivís actualmente?
 Creo que de una manera bastante más madura, tranquila y consciente que al principio. Con el tiempo, las ilusiones o fantasías que uno pudo haberse hecho al principio dan lugar a una visión mas realista y centrada de lo que sea el Yoga, bien com de la manera en que funciona.

- ¿Siempre tuviste esta relación con el Yoga o fue cambiando a lo largo de los años?
 Siento que pasé por muchas fases diferentes. Al principio no entendía bien lo que tenía entre manos, pero me sentía muy atraído por todo lo que tuviera olor a Yoga. Practicaba medio ciegamente pero, felizmente, muy bien guiado por el excelente profesor Janardhana, del Satyananda Niketan, de Montevideo.
Después, vino el entusiasmo con kundalini, la busca de experiencias transcendentales. Tal vez esta fase haya sido la más conturbada, pues pensaba que moksha, el objetivo del Yoga era una experiencia y no una manera de ver las cosas. Si uno practica basado en creencias de este tipo, no va muy lejos y, tarde o temprano, se frustra o abandona el Yoga y va a buscar otra cosa.
Luego, cuando conocí a mi guru, Swami Dayananda Saraswati, tuve el privilegio de adquirir una visión más racional y centrada, más objetiva, a partir de la cual, como reza el dicho, paré de “pedirle peras al olmo”. Esa última fase empezó hace un poco más de una década y, a partir de ese momento, siento que la práctica está avanzando a pasos largos, pues está apuntalada por el estudio y el proceso de autoconocimiento, sin los cuales el Yoga no puede funcionar.

- Cada vez más gente practica Yoga, hace profesorados, etc. Pero eso no siempre se traduce en conductas compasivas, en respuestas amorosas… ¿No se está convirtiendo el Yoga en un objeto de consumo más entre tantos otros?
 Quizás sí. Depende de cómo se lo mire. Siempre hubo y siempre habrá personas que se dediquen al Yoga como forma de encontrar un significado más profundo y una dirección más clara en la vida. Cuando el Yoga se torna una moda, surge, paralelamente a ese tipo de buscador espiritual genuino, otro tipo de practicante que busca el Yoga por otras razones: adquirir buena forma, administrar el estrés, dormir mejor, producir más.
Este segundo tipo de practicante merece todo el respeto y la consideración de la parte de los mumukshus, de los buscadores de la libertad porque, como ya enseñaba el maestro Sivananda, no importa cuál es el motivo que lleva a uno a practicar. Lo que importa, sí, es que, a través de la práctica, aún cuando esté centrada en lo exterior o en los efectos secundarios, es siempre una puerta de entrada para el proceso de conocerse a sí mismo y, consecuentemente, para la libertad.

- ¿Para qué hacemos Yoga?
 Para retirar el velo que nos obnubila la visión. Para ser libres. Para descubrir que la felicidade que estamos buscando es algo que ya somos.

lunes, 24 de septiembre de 2012

Sanscrito: lokaḥ samastā sukhino bhavantu

Hace un tiempo, empezamos a utilizar en clases un verso de svāsti pahacomo recitación inicial o final. Es también parte de la recitación de cierre de Ashtanga vinyasa yoga.

Lo elegimos por invocar la felicidad. El verso es el siguiente:





lokā samastā sukhino bhavantu*
pronunciación aproximada en español: lokaa samastaa sukhinoo bhavantu 

también se puede encontrar escrito así




lokā samastā sukhino bhavaṁtu
 
posibles traducciones:
“Que todos los seres en el mundo sean felices”
“Que todos los mundos sean felices” 

 loka (lokā ) (m. pl. nom.)
1) el amplio mundo o espacio  ( también ' el universo ' o, cualquier division de él ', ' el cielo ' ; 3 Lokas son comunmente enurmerados (cielo, tierra y atmosfera o regiones bajas;  a veces sólo las dos primeras; pero clasificaciones mayores dan 7 mundos)
2) la tierra o el mundo de los seres humanos ( ayáṃ lokáḥ, este mundo' ; asaú o páro lokáḥ, ese o el otro mundo' ; loke o iha loke, ' aquí en la tierra  ',
3) ( tambien en plural. ) los habitantes del mundo, humanidad, pueblo ( a veces opuesto a ' Rey ' )

samasta (samastā) (m. pl. nom) (mfn) lanzado o puestos juntos, combinado, unido, todo, completo. ( en gram. ) compuesto ( en filosofía. ) inherente o impregnado  del todo de algo. -loka m.todo el mundo.

sukhinaḥ (sukhino) = (m. pl. nom. de sukhin) (mfn) poseedor o causante de felicidad o placer, feliz, dichoso, confortable.

bhavantu o bhavaṁtu = ( √ bhū ) (imperativo activ 3Per. Pl.del vervo ser) Sean.

* Para entender que significan los puntos y rayas sobre o bajo las letras puedes leer nuestro artículo sobre transliteranción, aquí.


lunes, 3 de septiembre de 2012

Deseo, Felicidad, Conocimiento

Añadimos una traducción de un articulo de Pedro Kupfer, el original lo pueden encontrar en portugués en esta dirección  http://www.yoga.pro.br/artigos/1077/3023/desejo-felicidade-conhecimento




Este texto, basado en una serie de lecciones de Swāmi Dayānanda sobre la gran afirmación védica ayamātmā brahma, “este Ātma es Brahman”, del Bṛhadāraṇyakopaniṣad, versa sobre la constatación de que la felicidad no depende de estudiar, practicar, hacer acciones de algún tipo, acumular información o satisfacer deseos. Si existe algo llamado plenitud o felicidad, esa felicidad es el propio Ātma, es aquello que somos. Y, este Ātma, como enseñan los mismos Upaniṣads, debe ser conocido.
 
Nārada y Sanatkumāra.

El yogui Nārada es considerado un gran alma. Su presencia en cualquier lugar es de buen augurio. Él siempre llega despacio, sin hacerse notar, aprende con los grandes ṛṣis y nosotros aprendemos junto con él, a través de las esclarecedoras historias de los Purāṇas. Un día, Nārada visita a Sanatkumāra, el niño yogui, conocido por su sabiduría, y le dice “Oí decir que aquel que conoce el Ser, atraviesa el océano del sufrimiento. Por lo tanto, vine ante usted para pedirle que me instruya. Deseo conocer Ātma.”

Sanatkumāra queda impresionado con esta inesperada visita, y más todavía con el hecho de que le hiciera ese peculiar pedido, ya que Nārada era considerado muy sabio. ¿Cómo es que le pide conocimiento de Ātma? El niño responde como muchos buenos profesores, preguntando que es lo que él sabe, para definir en qué punto necesita ser ayudado.

Nārada dice que conoce los cuatro Vedas, el vedaṅga (las seis ciencias auxiliares: hermenéutica, prosodia, gramática, astronomía, astrología y física), los mundos paralelos, Svargaloka y Pretaloka, música y poesía, arte dramática y danza, y continua presentando un muy variada lista de disciplinas.

“Pero soy infeliz. Por favor, ayúdeme a atravesar este sufrimiento”. Sanatkumāra le responde: “Usted conoce un montón de nombres y palabras. Mas usted no conoce lo que le da existencia y razón de ser a todas esas disciplinas”. Si el uno no está presente, no importa la cantidad de ceros que tengas, nunca llegará a ser un uno. Ninguna suma de ceros da nada diferente de cero. Para llegar al uno, es preciso conocer el uno.


jueves, 26 de julio de 2012

Yoga: Teoría, práctica y aquello que puede ser vivido


Swami Niranjanananda Saraswati
extraido, traducido http://www.yogamag.net/archives/2006/emay06/sutras.shtml

Yoga tiene tres componentes: la teoría, la práctica y aquello que puede ser vivido. El primer componente es la teoría. Por ejemplo, los Yoga Sutras de Patañjali explican la teoría del yoga en sus cuatro capítulos: samādhi pāda, sādhana pāda, vibhūti pāda y kaivalya pāda. ¿Qué es un vṛtti?, ¿qué es citta?, ¿qué es anuśāsana?, ¿qué es el prāṇāyāma?, ¿qué es el samādhi, ¿cuáles son los diferentes estados de conciencia?, ¿cuáles son los diferentes tipos de vṛtti s?, etc - todos estos son definidos en los Yoga Sutras. Este es el componente teórico del yoga.

El segundo componente del Yoga es la práctica, las técnicas. ¿Qué hacer? Hay una teoría de pratyāhāra, pero entonces ¿cuáles son las prácticas que conducen a pratyāhāra? Hay una teoría de dhāraṇā, pero ¿cuáles son las prácticas que llevan a dhāraṇā? Hay una teoría de dhyāna, pero ¿cuáles son las prácticas que conducen a dhyāna? Hay una teoría de prāṇāyāma, pero ¿cuáles son las prácticas que conducen a la perfección en el nivel de prāṇāyāma definido por Patañjali?.

Hay miles de técnicas, no uno o dos o tres. Por ejemplo, se afirma en el hatha yoga que hay 8.400.000 āsanas. Ahora, ¿quién puede conocerlas todas? Incluso si fuéramos a practicar un āsana por día desde el momento en que nacimos, no las completaríamos todas. De la misma manera, hay muchas técnicas, muchos, prácticas y sistemas que pueden conducir a la consecución de las aspiraciones como se establece en la teoría.

Después de la teoría y la práctica viene el tercer componente del yoga - aquello que se puede vivir, lo que se puede adoptar, lo que se puede practicar, que se convierte en parte de tu sādhana, tu trabajo espiritual. Uno también debería ver los Yoga Sutras y entender el raja yoga, en este contexto. De las muchas teorías y prácticas, tienes que extraer lo que es necesario de acuerdo a tu aspiración personal y vivir aquello, hasta alcanzar esa aspiración.

El Samādhi es una teoría. La meditación es una práctica que conduce al samādhi. Pero ¿es “vivible” el samādhi? Puedes alcanzarlo, y quizás algún día podrás vivir experiencias fantásticas, pero ¿vas a ser capaz de vivirlo por el resto de tu vida? Si puedes, entonces te conviertes en un santo, y entonces no puedes existir en la sociedad como eres ahora. Puedes experimentar el samādhi por un día en la sociedad, pero no se lo puedes vivir, porque el ambiente no lo va a permitir. Y si no puedes vivir el logro, entonces sácalo de la lista.

Así todo el sistema del yoga tiene que ser visto en términos de teoría, práctica y aquello que puede ser vivido.

martes, 26 de junio de 2012

El origen legendario de Pātañjali


Pātañjali es el autor del Yogasutra, la obra que origina el Yoga Clásico. Se sabe poco de él, algunos dicen que es el mismo autor de un famoso comentario de gramática sánscrita y otro de medicina ayurvédica. Otros dicen que son personas distintas. Tradicionalmente se dice que es un avatar de AdiŚea (आदिशेष), el díos Naga (serpiente) de mil cabezas blancas, que sirve de lecho al dios Vishnu.
Aquí les dejamos un  relato del origen mítico de este importante personaje del yoga; "Pātañjali".

Adi-Śea, sirviendo de lecho a Maha Vishnu, un día encontró dificultad para soportar el peso de su señor y le preguntó si había alguna razón para explicar este fenómeno y Maha Vishnu alegremente procedió a explicar:
"Una vez tuve la oportunidad de observar el Ananda Tandava de Shiva, la danza primordial, y hoy tuve un dulce recuerdo de ella; talvez mi cuerpo habrá alcanzado mayor peso debido al deleite."
Adi-Śea entonces preguntó cuándo y dónde ocurrió la danza. Maha Vishnu, con ojos humedezidos en lágrimas, comenzó a narrar.

“En una época de tiempo muy remota, Rishis poderosos debido a sus Tapas, vivían en Darukavanam. Aquellos Rishis no sólo eran bien versados en el Veda y los seis Shastras sino que además ejecutaban sus ritos perfectamente. Pero carecían de cualquier devoción a Ishvara o aceptación de que Ishvara es la causa de todas las cosas.

Shiva pensó en mi, para liberar a los Rishis e inculcar en ellos la visión de Ishvara. Y cuando pensó, aparecí ante él. Ambos decidimos reformar los sabios de Darukavana.

viernes, 22 de junio de 2012

Lidiando Eficazmente con la Rabia.

Swami Dayananda Saraswati
Traducido de http://www.yoga.pro.br/artigos/1065/1/lidando-eficazmente-com-a-raiva

La rabia no es más que una expresión del dolor y de la expectativa. Sri Shankaracarya confirma esto en sus escritos. Nosotros esperamos que ciertas cosas ocurran, mas hay un obstáculo entre lo que ocurre y nosotros mismos.

En otras palabras, entre aquello que se desea y aquello que es deseado, hay un obstáculo bloqueando el cumplimiento de lo que es deseable. Debido a este obstáculo, el deseo es desviado. Esta forma desviada del deseo o de la expectativa es lo que llamamos rabia o enojo.

El problema es que  no incluimos los obstáculos en nuestras expectativas, ya que no los queremos. Pero la vida está llena de obstáculos. Incluso la respiración tiene obstáculos. En el acto de pensar, definitivamente tenemos obstáculos, lo que podríamos decir que es un "bloqueo del escritor". El escritor no puede empezar a escribir, pero una vez que él o ella empieza se hace más fácil y, eventualmente, las palabras empiezan a fluir.

Del mismo modo, hay obstáculos en todo. Pero debido a que no podemos tolerarlos, nos terminamos enojando. De hecho, a veces nosotros somos nuestro propio obstáculo. Hay un ideal, algo que yo quiero ser y hay un ser verdadero, que es muy diferente; por  dividirnos de este modo, nos enojamos con nosotros mismos. También en este caso, vemos que la ira no es más que una expresión de la expectativa.

Vivir sin expectativas es un sinsentido. Así, yo diría, viva con expectativas y permita que las expectativas incluyan también a los obstáculos. Lo qué puede salir mal, saldrá mal. Incluya esta máxima en sus expectativas. Esta es una afirmación muy sensata y no quiere decir que usted quiere que las cosas salgan mal. De hecho, es una afirmación totalmente positiva.

Las cosas pueden salir mal y si salen, mantenga esto como un progreso. Entonces no habrá rabia. Si hay una posibilidad de que las cosas salgan mal, usted puede ciertamente precaverse, ser cauteloso y evitar todas las trampas conocidas. Se trata de ser objetivo. Esta es una parte importante de la planificación y hacer lo que hay que hacer.

A pesar de toda su planificación y precauciones, usted debe saber que las cosas pueden salir mal. Sólo teniendo en cuenta estas posibilidades  puede usted ser objetivo.

Om tat sat!