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viernes, 9 de noviembre de 2018

Taller "Meditación en el yoga" Diciembre 6, 19:00 hrs.

Continuando con la serie de talleres que tienen como objetivo presentar la tradición del yoga en todas sus dimensiones y dirigido a cualquier persona, practicante o no de yoga, interesada en conocer esta fascinante cultura, el jueves 6 de diciembre realizaremos el taller "Meditación en el yoga I".

El propósito principal de este taller es hacer una introducción a la meditación.  Hablaremos de que se entiende por meditación en el yoga, cual es su objetivo, para que se usa, y como se usa. Durante la sesión serán practicadas algunas formas de meditación que se utilizan en la tradición. Este taller está pensando para ser realizado en dos encuentros independientes, pero que al mismo tiempo se potencian. La fecha del segundo taller será comunicada prontamente.

Fecha: Jueves 6 de Diciembre 2018
Hora: 19:00 a 21:00 hrs.
Lugar: Yoga Bindu, Ortúzar 1050, Ñuñoa.
Precio: $15.000. Estudiantes $10.000
Inscripciones y más información:
         email: yogabinduchile@gmail.cl
         tel. y whatsapp: +56 9 7696 1369

miércoles, 23 de agosto de 2017

Āsana En Ruta De Colisión 2/2

por Pedro Kupfer (Traducido del portugués)

Los ligamentos existen para limitar el movimiento de las articulaciones!

Si usted ya se ha torcido un tobillo, por ejemplo, hay una buena probabilidad de que haya ocurrido por el estiramiento o elongación desproporcional de los ligamentos que dan estabilidad a esa articulación. Si esto ya sucedió con usted, todavía debe recordar cuánto su tobillo tardó en sanar, ya que, como los ligamentos no son vascularizados, el tiempo de recuperación de ellos es mucho mayor que el de los músculos.

Sólo para recordar, ligamentos están hechos de tejidos fibrosos densos de colágeno, que tienen la función de limitar el movimiento de las articulaciones. Los ligamentos, a diferencia de los músculos, no se alargan. En otras palabras, cuando usted estira un ligamento, hay una gran posibilidad de que no vuelva a su longitud original. Esto se traduce en fragilidad articular.

Si la función de los ligamentos es proteger las articulaciones limitando sus movimientos, alargar esas estructuras puede llevar las articulaciones a la inestabilidad y, consecuentemente, a lesiones. Las personas flexibles tienen una tendencia mayor a la inestabilidad articular y se lastiman practicando āsanas. Por lo tanto, deben ser especialmente cuidadosos.

Exceso de movilidad = inestabilidad = lesión.

Algunas populares series de āsanas, como las que se usan para "abrir la cadera", trabajan excesivamente la movilidad y pueden deteriorar seriamente esa articulación. Esto es especialmente válido para las mujeres, que naturalmente ya tiene los ligamentos de la cadera más móviles para facilitar el parto.

Haría mucho más sentido, como práctica de āsana especifica para las mujeres, estabilizar y fortalecer la cadera, al revés que aumentar la movilidad y elongar innecesariamente los músculos adyacentes, ya que esto puede traer consigo inestabilidad de los ligamentos.

Si la persona insiste en aumentar algo que ya es amplio, hay una gran posibilidad de que las prácticas acaben en lesión, pues ligamentos excesivamente móviles pueden desestabilizar la dinámica de la unidad sacro-ilíaca, de la pelvis a la de la región lumbar.

Si nuestra práctica está enfocada únicamente en aumentar a cualquier costo la movilidad de las articulaciones, es una cuestión de tiempo para que ellas pierdan la estabilidad y entre en ruta de colisión. Ya hemos visto a mucha gente que se accidenta de manera innecesaria por el exceso de prácticas para aumentar la apertura pélvica o la movilidad de la columna vertebral.

Al hacernos daño, debemos parar.


Āsana En Ruta De Colisión 1/2

por Pedro Kupfer (Traducido del portugués)

Imagina, por un lado, un yogui bien intencionado, practicando āsanas con devoción y disciplina, siguiendo estrictamente las instrucciones de su profesor o del método escogido. En el otro lado, el orden de Īśvara, la Inteligencia Ilimitada, manifestada en la forma de la fisiología, la kinesiología y la biomecánica.

¿Crees que hay posibilidad de colisión entre ambos? Los accidentes pueden ocurrir en cualquier circunstancia, y queremos naturalmente evitarlos. Cuando nos enfrentamos con el orden de Īśvara en esos aspectos o en cualquier otro, no hay negociación posible: o aceptamos las cosas como son, o creamos problemas para nosotros mismos.

Hemos visto, con preocupación, una tendencia en el Yoga que se practica hoy en día a confundir medios y fines, y mezclar hechos de índole física, como son las acciones que tienen lugar en la práctica de āsana, con eventos "kármicos", mentales, emocionales o emocionales energéticos.

Dado que esta mezcla puede ser explosiva y potencialmente perjudicial para la salud física y la emocionalidad de quien practica en ese limbo, resolvemos escribir este texto. Así, invitamos al amigo lector a considerar como va su relación con las prácticas del Yoga y los objetivos que nos proponemos realizar a través de ellas.

El yoga es para la libertad.

El objetivo del Yoga es la libertad. Practicamos Yoga para liberarnos de nuestros condicionamientos y creencias limitantes, que nos mantienen presos en la red de dolor y sufrimiento. Este objetivo se alcanza a través de un proceso preparatorio, del cual las prácticas físicas son una parte muy pequeña, y que incluye también la preparación del cuerpo sutil, las emociones y los pensamientos.

Este proceso se llama, en sánscrito, antaḥkarāṇaśuddhi, o purificación del psiquismo, el llamado "órgano interno", que está constituido por la mente, el ego y la inteligencia. El proceso incluye la reevaluación de nuestros valores y actitudes.

Āsana ¿para qué?

¿Con qué objetivo practicamos? ¿Cuál sería la razón para ampliar tanto la movilidad, por ejemplo, de la cadera o de la columna vertebral? El buen sentido indica que en un cuerpo funcional, capaz de realizar las tareas cotidianas, tanto en el trabajo y en actividades que apreciamos, como hobbies o deportes, las articulaciones necesitan tener movilidad, pero en el grado correcto.

jueves, 30 de enero de 2014

Jñana Mudra



Swami Satyananda 
Los mudrā (मुद्रा) son generalmente clasificados como parte del hatha yoga. Una definición muy básica de los mudrā sería que son particulares posturas físicas de cuerpo  o de partes del cuerpo que inducen profundos cambios psíquicos, psicológicos y mentales del propio ser.

Hay muchos mudrā que se realizan con las manos (hasta mudrā). Muchos antiguos sabios y yoguis son ilustrados realizando característicos mudrā con las manos. Estos mudrā  tienen significados simbólicos, implicaciones neuropsíquicas y también tienen el poder de evocar fuerzas dentro del individuo. En otras palabras, el individuo se detiene y trata de experienciar el indescriptible significado contenido en un mudrā. De esta manera es posible convocar fuerzas internas que de otra forma yacerían escondidas y dormidas. Por esto los mudrā son tan importantes.

Uno de estos hasta mudrā que se realiza muy frecuentemente al meditar es jñāna mudrā.


JÑANA MUDRA – GESTO FÍSICO DEL CONOCIMIENTO.

Técnica Básica
La palabra sánscrita  jñāna  puede traducirse como “conocimiento intuitivo” y la palabra mudrā, para los propósitos de esta discusión, “actitud”; así esta posición de las manos se puede conocer como la “actitud del conocimiento intuitivo”.

La Técnica
Sentado en una asana meditativa doble los dedos índices de cada mano de modo que las puntas toque la correspondiente raíz de los pulgares, estirando los otros tres dedos y separándolos levemente. Coloque las manos sobre las rodillas con las palmas mirando hacia abajo. Los tres dedos no doblados y el pulgar deben apuntar hacia abajo delante de las rodillas.
Las manos deben estar relajadas.

Alternativa
Alternativa –
Jñāna mudrā es a menudo realizado con las puntas del pulgar y el índice unidos. En otras palabras el pulgar y el índice forman un círculo. Esta variante es equivalente a la posición básica que ya hemos descrito.

Significado Simbólico –
Este mudrā no sólo es muy cómodo para las prácticas meditativas sino que también tiene varios significados simbólicos. El siguiente es el más común: Los dedos que se mantienen estirados; meñique, anular y medio, representan las tres categorías (gua) de la materia. Esto es, se divide a la naturaleza en tres aspectos arbitrarios: tamas (inercia, pereza, ignorancia, etc.), rajas (acción, pasión, movimientos, etc.) y satva (pronunciado satua, comprensión, pureza). Estos tres estados deber ser trascendidos de modo de pasar de la oscuridad a la luz y de la ignorancia al conocimiento.
El dedo índice doblado representa la manifestación individual de la conciencia (jivātma). El pulgar representa la conciencia que todo lo permea (omnipresente). El individuo (índice) se inclina ante la conciencia suprema (pulgar) y reconoce su insuperable poder. Sin embargo, al mismo tiempo el índice y el pulgar se tocan entre sí, lo que demuestra que a pesar de parecer estar separados, de hecho el ser individual es uno con el supremo. En síntesis simboliza el Yoga.

Buenas prácticas.

Harih Om 
traducido del libro A Systematic Course in the Ancient Tantric Techniques of Yoga and Kriya

viernes, 26 de julio de 2013

El Papel de Japa en la meditación


Japa (जप) es la práctica en que se repite un mantra reiteradas veces. Frecuentemente se utiliza un mālā o collar de 108 cuentas para la recitación de un mantra transmitido en el momento de la iniciación (dīka) por un guru. Otra forma de meditación muy popular es la llamada japanama, en la cual se repiten los nombres de las manifestaciones de Īśvara, como O, O nama Śivāya, O namo Narayaāya, O Ga Gaapataye nama, y el conocido mahamantra, entre otros. La práctica de Japa es muy importante dentro del yoga. En el Bhagavad Gita (10:25) se dice:

यज्ञानां जपयज्ञोस्मि
yajñānā japayajño’smi
"De todos los rituales de sacrificio (yajña) yo soy la repetición de los nombres sagrados (japa)"

Esta repetición puede ser hecha en voz alta (vaikhārī), en la forma de murmullo (upamu), o mentalmente (manasa), siendo la segunda más potente que la primera, y la tercera más potente que ambas. Otra manera de hacer japa es escribiendo el mantra repetidas veces (likhīta japa).

El japa tiene la virtud de darnos un foco de atención. Al hacernos concentrar, más si es en un devattā (en una deidad), el pensamiento fluye en dirección a ella y, naturalmente, las emociones y pensamientos se calman. Eso, a su vez, nos prepara para el conocimiento. Swāmi Dayānanda dice: “en la práctica de japa quebramos la asociación libre de los pensamientos. Como el estímulo mántrico es siempre uniforme, es fácil evitar la dispersión natural que tiende a suceder en otras situaciones”.

Swāmiji explica aqui que, a través de la práctica de repetición de un mantra, aprendemos a estabelecer el control sobre el pensamiento. Esta adquisición del comando sobre la mente sucede de la siguiente manera: al repetir un mantra sucesivas veces, conseguimos establecer, de antemano, cual será nuestro próximo pensamiento.

De esta forma, adquirimos control sobre la mente, en el sentido de que ella se hace más disciplinada y así, podemos evitar distracciones y contenidos indeseables. Así, el practicante queda en calma y consigue que su mente se torne un aliado en el proceso del crescimento interior.

नमस्ते
Namaste
adaptado de un articulo publicado en yoga.pro.br 


jueves, 26 de julio de 2012

Yoga: Teoría, práctica y aquello que puede ser vivido


Swami Niranjanananda Saraswati
extraido, traducido http://www.yogamag.net/archives/2006/emay06/sutras.shtml

Yoga tiene tres componentes: la teoría, la práctica y aquello que puede ser vivido. El primer componente es la teoría. Por ejemplo, los Yoga Sutras de Patañjali explican la teoría del yoga en sus cuatro capítulos: samādhi pāda, sādhana pāda, vibhūti pāda y kaivalya pāda. ¿Qué es un vṛtti?, ¿qué es citta?, ¿qué es anuśāsana?, ¿qué es el prāṇāyāma?, ¿qué es el samādhi, ¿cuáles son los diferentes estados de conciencia?, ¿cuáles son los diferentes tipos de vṛtti s?, etc - todos estos son definidos en los Yoga Sutras. Este es el componente teórico del yoga.

El segundo componente del Yoga es la práctica, las técnicas. ¿Qué hacer? Hay una teoría de pratyāhāra, pero entonces ¿cuáles son las prácticas que conducen a pratyāhāra? Hay una teoría de dhāraṇā, pero ¿cuáles son las prácticas que llevan a dhāraṇā? Hay una teoría de dhyāna, pero ¿cuáles son las prácticas que conducen a dhyāna? Hay una teoría de prāṇāyāma, pero ¿cuáles son las prácticas que conducen a la perfección en el nivel de prāṇāyāma definido por Patañjali?.

Hay miles de técnicas, no uno o dos o tres. Por ejemplo, se afirma en el hatha yoga que hay 8.400.000 āsanas. Ahora, ¿quién puede conocerlas todas? Incluso si fuéramos a practicar un āsana por día desde el momento en que nacimos, no las completaríamos todas. De la misma manera, hay muchas técnicas, muchos, prácticas y sistemas que pueden conducir a la consecución de las aspiraciones como se establece en la teoría.

Después de la teoría y la práctica viene el tercer componente del yoga - aquello que se puede vivir, lo que se puede adoptar, lo que se puede practicar, que se convierte en parte de tu sādhana, tu trabajo espiritual. Uno también debería ver los Yoga Sutras y entender el raja yoga, en este contexto. De las muchas teorías y prácticas, tienes que extraer lo que es necesario de acuerdo a tu aspiración personal y vivir aquello, hasta alcanzar esa aspiración.

El Samādhi es una teoría. La meditación es una práctica que conduce al samādhi. Pero ¿es “vivible” el samādhi? Puedes alcanzarlo, y quizás algún día podrás vivir experiencias fantásticas, pero ¿vas a ser capaz de vivirlo por el resto de tu vida? Si puedes, entonces te conviertes en un santo, y entonces no puedes existir en la sociedad como eres ahora. Puedes experimentar el samādhi por un día en la sociedad, pero no se lo puedes vivir, porque el ambiente no lo va a permitir. Y si no puedes vivir el logro, entonces sácalo de la lista.

Así todo el sistema del yoga tiene que ser visto en términos de teoría, práctica y aquello que puede ser vivido.

lunes, 14 de mayo de 2012

Práctica para Sublimar el Miedo

En un libro de Pedro Kupfer encontramos algunas recomendaciones para trabajar ciertas emociones. Vamos a dejar algunas de sus recomendaciones aquí. Esta es la primera: "Para Sublimar el Miedo". 

Namasté!!!
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Todos tenemos, en mayor o menor grado, alguna forma de miedo: de enfrentar ciertas situaciones, de decir la verdad a quien necesita oírla, de cambios, temor de lo desconocido o incluso eventuales momentos de angustia o pánico. El miedo es la antítesis del amor, en el sentido que hay una necesidad de volverse hacia el interior, cerrarse sobre si mismo a causa de la fragilidad que el individuo siente. El amor es centrífugo, emana desde el interior. Quien vibra amor no necesita protegerse ni cerrarse, pues él es la solución  a los estados negativos.

Cada vez que escapamos de nuestros miedos o emociones relacionadas: recelo, pavor, sobresalto y aprensión ellas se refuerzan. ¿Cómo podemos dominar el miedo? Generalmente lo somatizamos en la región abdominal y en el plexo solar, precisamente donde van a actuar las técnicas de Yoga que proponemos. A través del efecto de las visualizaciones, respiraciones, contracciones y asanas, crearemos una nueva memoria corporal con la cual estaremos en condiciones de sublimar el desorden emocional en cuestión.
  • Kriya: cinco ciclos de uddiyana bandha, la contracción abdominal, alternados con otros tantos de bhastrika, la respiración rápida.
  • Asanas: padangushthasana, equilíbrio en las puntas de los pies sentado sobre sus talones. janushirshasana, flexión sentado sobre una pierna cada vez, sosteniendo los tobillos con las manos; bhadrasana, apertura pélvica sentado con las plantas de los pies unidas; gomukhasana, tomando las manos en la espalda, con un brazo por arriba y el otro por abajo; sarvangasana e matsyasana, asana invertida sobre los hombros y su compensación. Haga cada ejercicio acompañado de mula bandha, contracción del suelo pélvico.
  • Yoganidra: mentalización para sublimar y transformar esa emoción en su opuesto: confianza, seguridad, fe y firmeza de ánimo.
  • Pranayama: bahya kumbhaka con mula bandha, respiración con retención sin aire y contracción del suelo pélvico.
  • Mantra: japa con los bija mantras Vam y Ram, centros de fuerza donde se localiza esa emoción.
  • Meditación: la meditación más adecuada es concentrandose en el svadhishthana chakra,  localizado cuatro dedos mas abajo del ombligo.
Otros procedimientos:
  • Practicar alguna de las respiraciones señaladas en el momento en que la emoción  se esté manifestando.
  • Establecer el perfil de nuestro samskara e identificar las vasanas que puedan estar condicionándonos a sentir miedo o a actuar de acuerdo a un patrón determinado
  • Cultivar tapas (autodominio), svadhyaya (observación atenta de si mismo) y Ishvara pranidhana, que es permitir que la fuerza de la vida se manifieste a través de nosotros mismos.
Extraído del libro “Guía de Meditación” de Pedro Kupfer.