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martes, 13 de enero de 2015

Yoga-Vasishtha: Todo esto soy yo... pero al mismo tiempo yo no soy nada pues no soy otro que yo

Igual que una joya hecha de oro sólo es oro, soy la pura conciencia en este cuerpo, el ser que ocupa el interior y el exterior de todas las cosas, la conciencia que refleja todas las experiencias sin sufrir ella misma cambio alguno y que no puede ser afectada por la impureza.

Saludo a esa conciencia que dispensa los frutos de todos los pensamientos, la luz que ilumina todas las antorchas, la meta suprema. Esa conciencia que penetra todos los miembros, siempre despierta y alerta, vibra sin descanso en todas las substancias y es siempre homogénea e idéntica a si misma como si permaneciera despierta  y al mismo tiempo en sueño profundo. Es la realidad que proporciona todas las características individuales y aunque está en el interior de todas y cada una de las substancias, se halla lejos de ellas porque es inaccesible a la mente y a los sentidos. Continua e idéntica en la vigilia, en el sueño onírico, en el sueño profundo y en turiya, resplandece y se manifiesta cuando todos los pensamientos han cesado por completo, cuando todas las emociones y todas las excitaciones individuales se han disipado y desvanecido. Saludo a esa conciencia vacía de deseos y de sentimiento del ego que no puede ser dividida en partes.

He alcanzado esa conciencia que habita en todo lo que hay y a pesar de todo, está más allá de la diversidad fenoménica. Es la red cósmica en la que están presos como inocentes pájaros todos los seres, en la que se manifiestan todos los universos aunque de hecho esta manifestación no ha ocurrido jamás. Es de la naturaleza de lo existente y de lo no existente y el lugar de descanso de lo bueno y lo malo, de lo divino y lo infernal. Interpreta los papeles de todos los seres y es la fuente de la paz y de todas las emociones, aunque permanece siempre homogénea y libre. Es la vida de los seres vivos, el maravilloso néctar que no puede ser robado por nadie, la realidad siempre existente, la conciencia que se refleja en las experiencias sensibles y que sin embargo no puede ser captada por los sentidos ni experienciada por ellos. Todos los seres disfrutan en su seno, aunque ella es pura felicidad más allá de todo goce. Semejante al espacio, rebasa el espacio; gloriosa pero desprovista de toda expansión o movimiento. Aunque aparentemente lo hace todo, nada hace en absoluto.

Todo eso soy yo y todo esto es mio. Pero al mismo tiempo yo no soy nada pues no soy otro que yo. Ya he comprendido y realizado todo esto. No me importa que este mundo sea substancial o una mera ilusión. Estoy libre de toda angustia y desasosiego.

viernes, 17 de octubre de 2014

Yoga-Vasishtha: Significado de Hridayam

La palabra hṛdayam (हृदयम्) tiene dos significados distintos: uno es el "correcto" y el otro no lo es. Yo no me refiero a esa parte del cuerpo físico que se localiza a la izquierda del pecho. El corazón o hṛdayam al que me refiero tiene la misma naturaleza que la conciencia pura. Está dentro y fuera del cuerpo, aunque no está dentro ni fuera de él. Este es el sentido principal de este término y en él se reflejan todas las cosas del universo, pues es la sede del tesoro más preciado. ¡El corazón de todos los seres es la conciencia y no el músculo cardiaco que la gente denomina corazón!.

jueves, 26 de junio de 2014

Yoga-Vasishtha: Atma Vidya de Prahlada

¡Saludo al Ser! ¡Me saludo a Mi mismo, la conciencia indivisa, la joya de todos los mundos conocidos y desconocidos! Te has tocadado y te has alcanzado muy pronto, te has comprendido, te has situado más allá de toda perturbación; ahora eres lo que eres. Y yo te saludo, ser mío. Shiva, Señor de señores, el ser supremo.

jueves, 10 de abril de 2014

Yoga-Vasishtha: Desapegado de los frutos de la acción



Sí sólo existe el uno, ¿quién es el que actua y qué puede hacer?. Si tú no eres realmente el agente, ¿por qué asumes esa actividad?. Pero tampoco permanezcas inactivo, porque ¿qué se consigue sin hacer nada?. Lo que tiene que hacerse, debe ser hecho. Por tanto, si permaneces desapegado de los frutos de la acción mientras realizas tus acciones naturales, realmente no actuas; si ni siquiera te sientes apegado a la inacción misma, entonces es cuando te conviertes realmente en el verdadero agente, el SER, que todo lo hace, sin hacer nada en absoluto. Si todo este mundo es como el truco de un mago, ¿qué se puede conseguir o que hay que rechazar?

La semilla de este mundo ilusorio es avidya, la ignorancia. Pero cuando no vemos las cosas como tales cosas, es decir, cuando no las determinamos como objetos, esa ignorancia es idéntica a la verdad.
del YogaVasishtha

lunes, 31 de marzo de 2014

Yoga-Vasishtah: História del niño y las tres princesas



del Yogavasishtha
Rama preguntó:
Sagrado señor, dijiste que cuando la mente piensa en algo, ese algo se materializa ante ella. Y ahora dices que la esclavitud no existe. ¿Cómo pueden ser verdad ambas proposiciones tan contradictorias?
Vasishtha contestó rápidamente:
La mente, Rama, imagina la esclavitud en el estado de ignorancia. Del mismo modo que los sueños desaparecen al despertar, las alucinaciones conocidas como esclavitud y liberación no existen a los ojos del iluminado que carece de ignorancia. Conozco una curiosa leyenda que ilustra perfectamente este asunto. Escúchala con atención.
Un niño pidió a su niñera que le contara un cuento y la criada le contó la siguiente historia:

Historia del niño y las tres princesas
Érase una vez una ciudad que no existía, en donde vivían tres princesas hermosas y valientes. Dos de ellas no habían nacido y la tercera no había sido concebida. Cuando fallecieron todos sus parientes, las princesas abandonaron su país y marcharon a tierras lejanas. Incapaces de aguantar el calor del sol que abrasaba sus cuerpos, se sintieron desmayar. Sus pies se quemaban en la ardiente arena y hasta las hojas de hierba producían heridas en sus delicadas plantas.
Buscaron refugio a la sombra de tres árboles, de los cuales dos no existían y uno ni siquiera había sido plantado. Después de permanecer algún tiempo bajo ellos y haber comido sus frutos, reemprendieron la marcha.
Alcanzaron la ribera de tres ríos, de los cuales dos estaban secos y el tercero no tenía una gota de agua. Las princesas tomaron un baño refrescante y apagaron en ellos su sed.
Más tarde llegaron a una gran ciudad que todavía no había sido edificada.
Entraron en ella y encontraron tres palacios de sorprendente perfección. Dos de ellos todavía no habían sido planeados y el tercero no tenía paredes. Entraron en los palacios y encontraron tres platos dorados; dos de ellos estaban rotos y el tercero pulverizado por completo. Cogieron este último para servirse. Luego tomaron noventa y nueve menos cien gramos de arroz y lo cocinaron.
A continuación invitaron a tres hombres santos a hospedarse en el palacio; los dos primeros no tenían cuerpo y el tercero carecía de boca. Cuando los tres santos habían acabado su comida, las princesas consumieron el resto del arroz que habían cocinado para ellos. Todos quedaron muy satisfechos. Vivieron en aquella ciudad durante largo tiempo y fueron muy felices. Esta es una leyenda muy curiosa, hijo mío; si la recuerdas fielmente, llegarás a ser un hombre sabio y respetado por todo el mundo.
Cuando el niño acabó de oír esta historia, quedó asombrado.

Lo que conocemos como creación del mundo no es más real que esta historia de las tres princesas que la niñera contó al niño.
Este mundo no es más que una idea, o si prefieres, una mera alucinación.
En la conciencia infinita surge la idea de creación, y eso es todo lo que hay. Este mundo no es nada más que una idea, y los objetos percibidos en este mundo no son más que una idea.
Abandona el tremendo error de la ideación y pronto te verás libre de todas esas fantasías; si permaneces firme en la verdad, en poco tiempo alcanzarás la paz.

lunes, 24 de marzo de 2014

Yoga-Vasishtha: La mente es Brahman Mismo



del YogaVasishtha
El jíva no es material ni inmaterial, sino que aparece en la unión o superposición de la conciencia y la materia. Contempla este universo y el propio yo como el absoluto Brahmán, el ser omnipresente e indescriptible. Cuando este ser piensa, se conoce como mente. Pero esa mente no es otra cosa que el poder de Brahmán, no diferente a Brahmán mismo. La división de yo y lo otro sólo es un ilusorio reflejo de sí mismo sobre sí mismo. La verdadera realidad de ese reflejo es el propio Brahmán; la mente es Brahmán mismo.

Aquí y allá, ahora y siempre, este poder de Brahmán se manifiesta como lo uno y lo otro, como yo y como mundo. Pero estas manifestaciones sólo son el reflejo de su shakti, no una creación real.

La creación, el cambio, la existencia y la destrucción, sólo se producen en Brahmán. La acción y el agente, el nacimiento y la muerte, la existencia en suma, es Brahmán y nada más que Brahmán. No existe nada diferente a él, ni siquiera en la imaginación. La ilusión, el deseo, la codicia y el apego no existen realmente. ¿Cómo podrían existir si no hay dualidad alguna?


martes, 11 de febrero de 2014

Yoga-Vasishtha: El SER es la conciencia que mora en tu cuerpo

"El que he descrito como el Señor, no está lejos de ti. Es la conciencia que mora en tu cuerpo. También es el mundo, aunque el mundo no es él, pues es conciencia pura"- dijo Vāsiṣṭha
 
Rāma puntualizó entonces: "Hasta un niño sabe que el Señor es conciencia pura ¿se necesita un aprendizaje tan difícil para comprender eso?"

Vāsiṣṭha agregó con una sonrisa: " Cuando sabes que el universo es conciencia todavía no sabes mucho. El individuo o jiva, tu mismo, también eres conciencia. Cuando la conciencia crea el pensamiento queda envuelta y enredada en el sufrimiento. Cuando cesa el pensamiento y el flujo de la conciencia se vierte hacia el interior hay una comprensión profunda que desborda toda incertidumbre.

Sin detener el pensamiento, nuestra conciencia no puede abandonar lo pensable. La simple constatación de que el individuo (jiva) está sumergido en este samsāra, no es de gran utilidad. Sólo cuando vemos al Ser Supremo por nosotros mismos, el sufrimiento llega a su fin"

-Yoga Vāsiṣṭha
relacionado con "La condición del Ser Humano"

jueves, 26 de septiembre de 2013

La Condición del Ser Humano (extracto del Yoga Vasishtha)

Al inicio del hermoso relato de Yoga Vasishtha, el príncipe Rama de 16 años, se encuentra abatido, triste y desanimado, no parece mostrar interes por las actividades de palacio, y nadie sabe porque. Viswámitra, un sabio de visita en el palacio del rey Dasharatha (Padre de Rama), cree saber lo que le pasa. Rama es llamado a comparecer ante su padre y los sabios presentes, y le preguntan cuál es la razón de su decaimiento. Ante esto Rama contesta con un hermoso discurso sobre la condición del ser humano, y su preocupación por como superarla. Como respuesta a este discurso es que Vasishtha entrega todo el contenido del Yoga Vasishtha.

A continuación el inicio del discurso de Rama.



Rama contesta: Admirados sabios, intentaré responder adecuadamente a vuestras preguntas. He crecido felizmente en este palacio y he sido educado por los más prestigiosos maestros. Hace poco tiempo he realizado una peregrinación por la tierra de Bharata (India-Pakistan) y en ese periodo se ha apoderado de mí una serie de pensamientos que me han quitado todo aliciente por las cosas del mundo. Mi corazón se pregunta constantemente: