por Pedro Kupfer (traducido del portugués) Oímos decir, y a veces repetimos un poco sin pensar, que hay muchas “formas” de Yoga: Jñāna Yoga, Karma Yoga, Haṭha Yoga, Rāja Yoga, etc. Así el Yoga del Conocimiento sería adecuado para personas con una disposición natural hacia el estudio, el Yoga de la Acción sería conveniente para personas pragmáticas, el Yoga “físico” estaría indicado para personas inquietas, el Yoga “real”(raja) sería para gente más introspectiva, etc.
Esta manera de clasificar y listar “métodos” es arbitraria y equivocada.
No obstante, está muy presente en la literatura actual del Yoga. En verdad, no
existen métodos diferentes, sino etapas distintas dentro de un único camino,
que es el proceso de crecimiento de cada ser humano. Así , los así llamados “métodos”
son apenas momentos o fases dentro de este proceso mayor que podemos llamar
vida de Yoga. Solamente existe un Yoga. A este respecto, dice el Ṛg Veda:
“Oh hombre que buscas la verdad y la sabiduría,
Abre los brazos y deja que el conocimiento
Llegue a ti de todas partes. La verdad es una y
Los sabios van a enseñarla de diferentes maneras”.
Por ejemplo, en el Haṭha Yoga
Pradīpikā una guía clásico para la
práctica del Haṭha Yoga de aproximadamente
500 años, no queda clara la frontera, si existe una, entre Haṭha y Rāja Yoga, aunque el texto comienza afirmando que el primero, “como una
escalera”, nos conduce al segundo. No en tanto, de la lectura atenta de esta
guía, es evidente que ambos, Haṭha y Rāja, son parte del mismo proceso.
Por otro lado, los aparentemente distintos métodos descritos en el Bhagavadgītā, Jñāna, Karma y Bhakti
Yoga, son en verdad etapas dentro
de un camino único. El conocimiento me ayuda a ver las cosas como son, el yoga
de la acción a actuar cultivando las actitudes adecuadas y el yoga devocional a
lidiar de manera ideal con los frutos de las acciones, dedicándolas a Īśvara.
En este orden de cosas hay una forma de Yoga que ocupa un lugar
especial: El Bhakti Yoga, o Yoga Devocional. Este es, claramente, uno de los
aspectos menos comprendidos y que más distorsiones produce en el Yoga, ya que
es el punto en el cual, aparentemente, el Yoga se aproxima más a la religión.
Esta proximidad da lugar a maneras diferentes de observar esta peculiar
relación que es la relación del Yoga con la religión.








